Dentro del mundo de la literatura fantástica y sus innumerables variantes y movimientos, habría que destacar el nacido a mediados de 1990 y que tuvo su máximo apogeo de 2001 a 2005, aunque todavía muchos de sus autores continúan en activo hoy en día con las mismas premisas que entonces.

Estamos hablando de la Ficción Weird, una etiqueta creada para englobar lo inclasificable, a una serie de autores cuyas temáticas hibridan los grandes pilares del género, como son la fantasía, el terror y la ciencia-ficción,  para crear una serie de historias construidas con un alto grado de complejidad y realismo de acuerdo a sus propias reglas internas. Es también común la mezcla más extraña de subgéneros, como, por ejemplo, el Steampunk con la mitología de Cthulhu, creada por H. P. Lovecraft.

La ficción weird es compleja por definición ya que se mueve siempre en los límites. Es un producto refinado de la ficción sobrenatural, del terror en general, pero también de la ciencia ficción y de la ficción especulativa. Usa los parámetros típicos del terror, pero se contamina con elementos de fantasía, ciencia ficción y mitos de todas las culturas posibles.

Este tipo de ficción, en muchas ocasiones, sustituye los elementos sobrenaturales tradicionales por elementos científicos —un experimento fallido— o por viejos rituales religiosos. No duda en utilizar elementos de ciencia ficción, de la fantasía o del terror más puro para desarrollar esa atmósfera especial.

Es por eso mismo, que se mueve en las fronteras de todos los géneros, que resulta casi imposible darle una definición. Un relato puede ser weird para mí y, sin embargo, ser definido como ciencia ficción o terror…

Es muy difícil definir un autor weird puro más allá de Lovecraft y Thomas Ligotti, que son las dos grandes figuras.

Después de Lovecraft y más allá de su círculo, llegarían unos escritores que compartían una visión particular. Lo que los distinguía del resto es que eran visionarios. En algunos autores, esa visión se muestra en pequeñas pinceladas, sin embargo, en otros arde como una llama que se extiende por cada página.

Estos escritores creen que la obsesión humana por encontrar vida más allá de nuestro planeta está destinada al fracaso. Para ellos esa búsqueda no puede explicarse ni realizarse mediante la ciencia o la religión; debe haber una tercera vía. Debemos encontrar una alternativa para enfrentarnos con los poderes ominosos que pueblan la oscuridad de la galaxia.

¿Creían en lo que escribían? En algunos casos seguramente sí. En otros no buscaban más que entretener al lector, contar historias de ciencia ficción, de fantasía o de terror, pero compartiendo una visión particular del mundo. Para aquellos que sí creían en lo que escribían, sus historias eran una forma de buscar respuestas.

El weird, en todos los casos, representa la búsqueda para entender lo inexplicable, representa nuestra fascinación por lo desconocido.

En los años 70 y 80, Stephen King resucitó el terror —en su más amplia aceptación—. El género llevaba algunos años dormitando —ya sabes que no muere todo lo que yace—, por suerte King dotó al género con nuevos temas, más acordes con la época y la sociedad. Aunque, con el tiempo, se convirtió en una industria, sus primeras obras —sobre todo sus relatos cortos—, están sembrados de temática y elementos del weird más puro.

Sin embargo, si hay que señalar un hito en el weird de los últimos 30 años, es la publicación de Los Libros de Sangre de Clive Barker.

Barker trajo un nuevo modelo de literatura de terror. Una literatura más transgresiva, que iba más allá de los terrores terrenales y supernaturales, que ahondaba en la soledad, el aislamiento y la naturaleza misma de los monstruos. Las influencias de Barker son casi imposibles de contar, en su obra maestra En las Colinas, Las Ciudades, podemos encontrar fuertes influencias de la obra de El Bosco, así como detalles surrealistas que se integran con esa «New Age» británica de los 80.

Al mismo tiempo que Barker y Ligotti publicaban sus primeras historias, aparecía una vertiente del weird, lo que podríamos llamar weird urbano o terror urbano, su padre: Ramsey Campbell. Un claro heredero de Lovecraft que supo diferenciarse del resto usando como escenario para sus historias, las roñosas ciudades industriales de Inglaterra.

Desde aquí y, a partir de los 90, hubo un gran boom en el terror. Sobre todo en Estados Unidos con la aparición de nuevas vertientes de weird como el Splatterpunk, el naturalistic horror, y el boom de historias sin elementos sobrenaturales, pero repletas de violencia y sangre.

Hoy en día, podemos encontrar una especie de movimiento de New Weird en autores como China Melville. Se trata de una reinvención del modelo de weird de los años 60, usando un modelo más crítico y racionalista del terror, prescindiendo de muchos elementos de la ciencia ficción y de la fantasía y tratando de aportar cierto rigor intelectual.

El weird, en conclusión, ha sido siempre un género —o un estilo— fragmentado, imposible de definir. Puede que, en un futuro —tal y como parece que está sucediendo—, aparezca una nueva generación de autores que se alineen y creen una nueva serie de títulos completamente weird, aportando algo de estabilidad y de cánon.

Sin embargo, si nos basamos en su tradición, será complejo que esto suceda. Tradicionalmente ha sido un género denostado, mal entendido por lectores, críticos y escritores. Ha sido despreciado por ser transgresivo y sádico, imaginativo y extraño, sin embargo, a pesar de los palos, ahí está.


8 commentarios

Luthien · 17 octubre, 2017 a las 9:24 am

Interesante Articulo Imag!!, me gusta la nueva imagen del blog….vas a estar mas frecuente por aquí?? besos

    imaginarios · 17 octubre, 2017 a las 11:09 am

    Gracias Luth!! Si, estaré ahora casi siempre, estoy de vuelta online

Kvothe · 18 octubre, 2017 a las 9:11 pm

Ummm, no has visto la serie The Strange de Gulliermo del Toro, basado en sus mismos libros de la serie Nocturna?
Esta interesante en el modo en que manejan la temática vampiro de una forma, digamos , clásica, con elementos novedosos.
Puede que se ajuste a lo que hablas aqui.

Igual ya te decía que China, como que no me atrapa del todo, y no es ni siquiera que sea demasiado denso, es que se pierde la trama en lo brumoso de la nada, jajjajaj.

    imaginarios · 20 octubre, 2017 a las 8:41 am

    El hombre escribe bien, lo que se pierde en el worldbuilding un poco, jje

    imaginarios · 20 octubre, 2017 a las 8:43 am

    China escribe muy bien, lo que a veces se pasa de descriptivo con el worldbuilding

Azazel · 16 marzo, 2018 a las 2:58 pm

yo vi la serie the strangey nome parecio muy buena realmente

Alexy · 26 noviembre, 2018 a las 4:15 pm

Primera vez que veo una referencia al tal Ligotti. Tendré que buscarlo.
A Miéville ya lo he leído y le estoy dando vueltas a Clive Barker, pero no sé por donde empezar.

    imaginarios · 26 noviembre, 2018 a las 6:22 pm

    Puedes empezar por los Libros Sangrientos de Clive Barker, son cuentos cortos que encierran bastante del espíritu de su obra

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